“Mientras no se defina cuál fue el móvil del crimen, la investigación estará lejos de cerrarse”, indicó Carlos Garmendia, representante legal de la familia de Érika Antonella Álvarez.
Según la teoría del fiscal Pedro Gallo, la joven fue asesinada a golpes durante una reunión en una vivienda ubicada en Santo Domingo al 1.100, en Yerba Buena. En ese lugar se habría consumido drogas y se habrían concretado encuentros sexuales grupales. Después de haberla matado, su cuerpo fue trasladado hasta un descampado de Manantial Sur, donde fue encontrado por personal de la SAT que realizaba tareas de limpieza, luego de que dos mujeres advirtieran algo extraño en el terreno.
Hasta el momento hay dos procesados. Felipe “El Militar” Sosa, ex integrante del Ejército y de la Legión Extranjera, fue acusado de homicidio simple.
A Justina Gordillo, ex pareja del principal sospechoso, se le endilgó haber colaborado en el ocultamiento del cuerpo, en la eliminación del celular de la víctima y en la fuga de Sosa de Tucumán. “El Militar” fue aprehendido en Buenos Aires cuando, al parecer, tenía previsto huir al extranjero, ya que llevaba su pasaporte.
Balance
El jueves, después de casi dos semanas de silencio, los defensores de Sosa rompieron el silencio. A través de un comunicado, Marcelo Cosiansi y Rubén Flores indicaron: “Resulta indispensable aclarar que el episodio se desarrolló en un contexto de excesos y desorganización, cuya dinámica concreta aún se encuentra bajo investigación. Ese contexto no puede ser ignorado ni simplificado sin riesgo de arribar a conclusiones apresuradas o incorrectas”.
Yerba Buena dio de baja a la empresa de "El Militar" Sosa tras el crimen de Érika ÁlvarezGarmendia opinó sobre los dichos de sus colegas. “Evidentemente están desplegando su estrategia defensiva y está bien que lo hagan. De todas maneras, en el expediente son abrumadoras las pruebas en su contra, y eso que aún queda mucho por averiguar”, indicó en una entrevista con LA GACETA.
El representante de los familiares de Érika también consideró que, al no estar involucrada directamente en el crimen, existen probabilidades de que Gordillo se quiebre en algún momento y cuente todo lo que sabe. “Creo que eso sucederá a medida que avance la investigación. Probablemente ocurra cuando se logre identificar a los otros dos hombres que participaron en la reunión el día en que la joven fue brutalmente asesinada”, finalizó.